HISTORIA DEL CLUB
La Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega es el club futbolístico más antiguo de los que han logrado sobrevivir en Cantabria. Su fundación, en 1907, establece un importante punto de referencia para entender el proceso embrionario del deporte en Cantabria, ya que su actividad no solo se oriento a la práctica del balompié, sino también al atletismo y al juego autóctono de los bolos, entre otras modalidades que desarrollo la sociedad deportiva en sus primeros años.
En 1895 la Reina María Cristina le concedió el titulo de ciudad a Torrelavega, y la nueva urbe empezó a crecer. En 1907 la filosofía encerrada en el famoso aforismo latino, Mens sana in corpore sana, comenzaba a inspirar a una generación de de jóvenes que deambulaba en busca de un lugar para hacer gimnasia en Torrelavega. Fue cuando un veinteañero Llamado Gabino Teira, ayudado por la infraestructura de la Orquesta Torrelaveguense, se encargó de convocar una reunión para aglutinar a pequeños grupos esparcidos en diferentes prácticas deportivas.
Acudieron a la cita levantadores de peso, jugadores de bolos, aficionados al pedestrismo, lanzadores de disco, futbolistas, músicos y ciclistas. El acto de constitución de la Sociedad Gimnástica de Torrelavega empezaba "Reunidos los jóvenes de la localidad el 28 de septiembre de 1907, en el local Antiguo Teatro Hoyos, con objeto de cambiar impresiones sobre la formación de una Agrupación Gimnástica, hace uso de la palabra D. Gabino Teira..." para concluir, "Queda así constituida la SOCIEDAD GIMNASTICA y se disuelve la reunión".
El gimnasio
La construcción del gimnasio centre la actividad del club en los primeros años. No en vano la sociedad había nacido con el nombre de La Gimnastica, y su importancia se indicaba claramente en el acta de constitución: "...se instalará un gimnasio lo más completo posible, ya que ha de constituir la base de la sociedad".
El gimnasio de Hoyos (nombre del teatro y de la calle donde estaba ubicado) estaba dotado de un completo juego de de pesas en fondo de hasta 75 kg, picas, anillas, cuerda lisa y de nudos, trapecios, etc.
Los ejercicios no solo se realizaban en el interior, sino que los gimnásticos salían todos los días del año a correr a lo largo del andén central de La Llama.
La vertiente polideportiva que inspiró la Gimnástica en la convivencia de Torrelavega se realizó con poco dinero, pero con suficientes fuerzas para infundir una nueva visión de la educación física. Partiendo del gimnasio, trasladó la actividad clásica de los ejercicios bajo techo hacia la práctica de otros más naturales al aire libre, lo que provocó muchas simpatías entre los jóvenes y sus padres.
El equipo de futbol
La Gimnástica también nació con su equipo de fútbol. Para presentar la práctica de este deporte en Torrelavega, el 2 de agosto de 1908 la Gimnástica invitó al potente Santander F.C. a jugar un partido. El juego se desarrolló con la cortesía y la caballerosidad que inspira la sana práctica del deporte en el campo de El Ansar, situado cerca de la actual ubicación de La Lechera. El resultado fue de 0-5 a favor de los visitantes, más experimentados en la práctica del balompié.
La Gimnástica con el blanco y azul en sus camisetas, colores que propuso Víctor Elizondo en la reunión fundacional, presentó el siguiente equipo: García, Ugarte, Cacho, Haya, González, Ceballos (A. y F.), Bretones, Rojas, Vial y Collantes. Por su parte el Santander F.C. presento este once inicial: Elizondo, Devis, Araluce, Cobo, Avendano, Odriozola, Cortiguera (J.y L.), Bates, Riafio y Alvarez.
Aunque El Ansar sería el escenario más habitual de los partidos de la Gimnástica durante sus primeros años de vida; La Llama fue el centro de esparcimiento del fútbol en Torrelavega.
El domingo 17 de agosto de 1913, la Gimnástica celebro un acontecimiento especial: su primer partido contra el Racing de Santander. Se disputó en Los Campos de Sport de El Sardinero y el resultado fue contundente a favor de los torrelaveguenses por cero a cinco. Los goles fueron obra de Santiago Diaz (2), Eladio Diaz, Germán G. Tanago y Martínez.
El antagonismo de los dos equipos quedaría patente en agosto de 1914 cuando se celebre el Campeonato por la Copa de Plata el día de la Virgen Grande. Era necesario jugar al menos dos partidos para adjudicarse el Trofeo. El conjunto gimnástico perdió por uno a dos el primer encuentro, pero el día siguiente se tomó la revancha venciendo por cinco a cero. Se decidió jugar el partido definitivo el domingo de la semana siguiente, pero no pudo celebrarse debido a algunas irregularidades en la alineación por parte del Racing.
Gabino Teira
El nuevo club torrelaveguense fue un importante factor estimulante y embrionario de varios deportes de Cantabria. Uno de los hombres que más influyeron en este proceso de expansión fue el torrelaveguense Jose Gabino Teira Herrero (1885-1963), figura relevante de la cultura y del deporte cántabros. Teira fue un fiel practicante de cuatro deportes: la natación, la gimnasia, el montañismo y el autóctono juego de los bolos.
El dinamismo que Teira aportó al fomento de la actividad física fue incansable. En este sentido hay que destacar que la Gimnástica participó en la creación de la Federación Bolística Montañesa (1919), la Federación Atlética Montañesa (1919) y la Federación Cántabra de Fútbol (1922).
El Malecón
En Febrero de 1920 la Gimnástica fue expulsada del lugar que ocupaba su sede, el gimnasio en el que se convirtió el Teatro Hoyos, debido a que sus instalaciones dieron cabida a la fábrica de zapatillas de José Gutiérrez.

Jesús Elizondo, secretario de la Gimnástica, fue la persona más emprendedora para llevar a cabo el proyecto de unas instalaciones excepcionales que distinguieron a Torrelavega desde el punto de vista deportivo: El Malecón.
El presupuesto de aquella obra ascendi6 a 75.000 pesetas, y lo proyectaron dos hombres de Torrelavega que dejaron constancia de su amoral deporte de su tierra: Rafael Velarde y el propio Jesús Elizondo.
El 2 de octubre de 1921 se jugó el primer partido en el nuevo campo. Fue un encuentro amistoso contra la Unión Montañesa que terminó con la victoria visitante, y que sirvió de preparación a los blanquiazules para el reciente inicio del Campeonato del Norte en Categoría B.
Después de los partidos del Campeonato del Norte y de la Copa Torrelavega, se celebraron por fin los actos de inauguración de El Malecón durante las fiestas de la Patrona en agosto de 1922.
Las instalaciones tenían una superficie de 260 por 95m, y allí había un hermoso campo de Fútbol de 105 por 65m, y a su alrededor una pista de atletismo de 375m. También poseía un gran gimnasio, dos pistas de tenis, dos boleras y una pista de patinaje, mes el correspondiente vestuario. El 13 de agosto de 1922 se disputó el partido de inauguración entre el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad de San Sebastián. El saque de honor corrió a cargo del alcalde Isidoro Ruiz de Villa. El resultado fue de 3 a 1 a favor de los vizcaínos.
El segundo partido que abría oficialmente El Malecón se disputo el día 15, fiesta principal de Torrelavega, entre los dos mismos contendientes. Al partido acudi6 la Reina Victoria con sus hijos el príncipe de Asturias Don Alfonso, Don Jaime y Don Juan. El encuentro fue polémico y registró el triunfo final del Athletic por 4-3.

La Reina no volvió a ver un partido en El Malecón, pero dejó su huella en el club concediendo en marzo de 1923 el titulo de Real a la Sociedad Gimnástica. El Príncipe Alfonso si regresaría a ver el partido de las fiestas de Torrelavega durante sus veraneos en el Palacio de la Magdalena.
Federación Cántabra
En 1922, tras el cambio de nombre de la Federación Regional del Norte por el de Federación Vizcaína, los equipos montañeses solicitaron a la Federación Nacional crear una liga propia.
El 23 de agosto de 1922 en una reunión celebrada en los locales del Círculo Mercantil de Santander, y con la presencia de los delegados del Siempre Adelante, Unión Montañesa, Eclipse, Comercial, Racing de Santander y la Gimnástica de Torrelavega, se nombr6 el comité de la primera Federación Cántabra de Fútbol.
El primer Campeonato Cántabro de Fútbol comenzó a disputarse el 12 de noviembre de 1922, con 28 clubes. La Gimnástica quedó encuadrada en la serie B. Consiguió el primer puesto sin perder ningún partido, lo que le permitió en la temporada siguiente jugar en la categoría A con el Racing de Santander y la Unión Montañesa.
Los directivos de la Real Sociedad Gimnastica comenzaron a tener unos objetivos futbolísticos más elevados, contratando el 13 de abril de 1924 a un entrenador inglés, Samuel Woltenshaume. También se ficho jugadores importantes como Orúe, Lecube, Campos, Merino, Zabalza, Telete y Pagaza. Pagaza fue uno de los "héroes" que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 1920 en Amberes, y provenía del Racing de Santander, lo que hizo más las tensas las relaciones entre ambos clubes. Otro jugador destacado de los años veinte fue el guardameta Enrique Sainz, que actuó en el equipo de Torrelavega desde 1922 hasta 1930.
En 1926 se acordó que cada una de las doce regiones presentaran dos equipos a la Copa de España. Hubo ocho grupos de tres equipos, y la Gimnástica acudió como subcampeón cántabro debiendo enfrentarse con la Real Sociedad y el Arenas de Guecho. No pudo ganar ningún partido.
Al año siguiente, se volvió a clasificar y le toco jugar contra el Celta de Vigo, el Fortuna de Gijón, y el Español de Valladolid. Se debía jugar un todos contra todos a doble partido. No pudo quedar primera y clasificarse, pero el primer encuentro en El Malecón significó el primer triunfo en esta competición. Era el 27 de febrero de 1927 y venció por 4-0 al Español de Valladolid, con tres goles de Capillas y uno de Orúe.
En 1928 los blanquiazules se las vieron en la Copa con el Real Madrid, Atlético de Madrid, Alavés, Atleti de Bilbao y Racing de Santander. Finalmente pasaron de ronda Real Madrid y Alavés.
El 4 de marzo derrotó en El Malecón por 2-1 al Atlético de Madrid con dos goles del ariete Paco González.
Al domingo siguiente el estadio de El Malecón se llenó para ver al Real Madrid. Los gimnásticos se adelantaron por dos a cero con los goles de Capillas que entusiasmaron a la grada. Sin embrago Urquizu consiguió empatar el encuentro para los merengues con dos dianas en la segunda parte. El resultado final de empate a dos alejaba a los gimnásticos de los primeros puestos de la clasificación.
En 1928 se discutía que equipos iban a formar el grupo de Primera y Segunda División de la primera liga española, una competición "a la inglesa" que exigía el reconocido profesionalismo de los jugadores que se admitió en 1924, y que aconsejaba campeonatos con muchos partidos para hacer taquillas.
Se decidió formar una Primera División con diez equipos: Barcelona, Real Madrid, Atletic de Bilbao, Arenas, Real Sociedad de San Sebastián, Real Unión de Irún, Atlético de Madrid, Español, Europa de Barcelona y Racing de Santander.
La Segunda División se dividió en dos grupos de diez equipos. La Gimnastica quedo encuadrada en el grupo B con Zaragoza, Murcia, Cartagena, Valladolid, Castellón, Cultural Leonesa, Tolosa, Osasuna, y Baracaldo.
El conjunto gimnástico consiguió una gran quinta posición final de la competición, pero a costa de hacer un gran esfuerzo económico que repercutirla negativamente en sus arcas, haciendo que en agosto de 1930 el club desapareciera...
Datos y Texto extraídos del libro de Raúl Gómez Samperio "Hacia El Centenario. Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega (1907-1998)"